Mazda refuerza la trayectoria comercial de uno de sus modelos más exitosos a nivel mundial con la actualización del Mazda CX-5, que incorpora una evolución del lenguaje de diseño Kodo y estrena un nuevo tono exterior denominado Azul Marino.
Esta nueva opción cromática subraya el carácter sofisticado del SUV japonés y su vocación como vehículo versátil, pensado para acompañar los estilos de vida contemporáneos.
Un nuevo azul que amplía la identidad de la marca
El renovado CX-5 se ofrece en una gama de ocho colores exteriores, entre los que destaca el Azul Marino, una tonalidad que debuta en el portafolio de Mazda. Aunque el rojo ha sido históricamente el color más representativo de la marca, el azul también ha tenido un papel relevante en su legado, presente en modelos emblemáticos como el R360 Coupé, el Familia o el MX-5.
Tras analizar más de 150 variaciones de azul, Mazda apostó por un tono concebido para ser atemporal, emocional y atractivo en distintos mercados.
Desarrollo colaborativo y tecnología aplicada al color
La creación del nuevo Azul Marino fue el resultado de un proceso de cocreación entre los equipos de diseño, desarrollo e ingeniería de producción de Mazda en distintas regiones. Para ello, se emplearon herramientas digitales avanzadas y métodos basados en modelos que permitieron trasladar con precisión la intención creativa a un acabado apto para producción en serie.
Alena Gersonde, diseñadora sénior de color y materiales del Centro Europeo de I+D de Mazda, explica que este enfoque colaborativo -realizado junto con los equipos en Japón- ya se está utilizando para el desarrollo de futuras paletas cromáticas.
El objetivo era crear un azul estándar que superara al popular Azul Cristal Profundo, combinando distintos tipos de mica para lograr un acabado de alta definición, con gran contraste y una apariencia viva bajo la luz del día, pero profunda y elegante en condiciones de baja iluminación.
Evolución del diseño Kodo sin perder identidad
Desde su lanzamiento en 2012, el Mazda CX-5 ha mantenido una silueta fácilmente reconocible. En esta nueva generación, el modelo conserva esa identidad, pero refuerza el lenguaje Kodo: Alma del Movimiento, con proporciones más refinadas y superficies esculpidas que ganan protagonismo con el nuevo Azul Marino.
El desarrollo del vehículo se basó en el concepto ''Wearable Gear'', que busca un equilibrio entre estilo, confort y funcionalidad, permitiendo que el SUV se adapte con naturalidad tanto al entorno urbano como a actividades más aventureras. Esta misma filosofía influyó en la elección del nuevo color, concebido como una opción versátil y con fuerte conexión emocional.
Presencia más sólida y mayor enfoque en la practicidad
El diseño exterior del CX-5 acentúa una imagen más robusta gracias a pasos de rueda marcados, un frontal de mayor altura y una vía más ancha. A ello se suman nuevos elementos como los gráficos de iluminación LED lineal y las letras MAZDA en la zaga, que aportan un aspecto más moderno y contundente.
En el interior, el modelo adopta el concepto japonés de Ma, priorizando el equilibrio entre espacio, orden y funcionalidad. El resultado es un habitáculo amplio y bien organizado, pensado para el uso cotidiano, la vida familiar y los viajes de larga distancia.